Historia

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La Villa de Garciaz pertenece al partido judicial de Trujillo.

En sus alrededores existen restos de los castros vetones de Valdeagudo, Castillejos, Hoyas y Castrejón. Este pueblo prerromano es un pueblo ganadero que edifica sus poblados sobre cerros para dominar las vías naturales que controlan el comercio del hierro procedente de las Villuercas.

El poblamiento de los castros se desarrolla desde el siglo IV a. de Cristo hasta que a partir del año 35 a. de Cristo van siendo abandonados, a partir de esta fecha la romanización fue lenta y progresiva, se creará un nuevo tipo de hábitat en el valle, la villa romana.

Tras la reconquista las tierras de Garciaz pasaron a manos de los caballeros.

De notable importancia es el pergamino perteneciente al s. XVI; en él se recoge la concesión a Garciaz por el Rey Felipe II del título de Muy Ilustre Villa el 4 de abril de 1566.
Este título concedió a los alcaldes poder usar y ejercer jurisdicción civil y criminal en Garciaz, en sus términos y dehesas.

Durante este siglo XVI Garciaz se convierte en un lugar de veraneo de los nobles trujillanos; muestra de ello son los escudos aun existentes en las casas del pueblo.

El rollo o picota que actualmente se encuentra ubicado en el centro de la plaza del pueblo fue construido en 1.565 mediante grandes bloques de granito.

Garciaz cuenta con un blasón de armas, perteneciente al reinado de Alfonso XIII de Borbón, de 1.906.

Según informe de la Real Academia de la Historia, en sesión del día 2 de Mayo de 1969, aceptado por la Corporación municipal, en sesión de 26 de julio de 1969 y aprobado por el Ministerio de la Gobernación, el 17 de septiembre del mismo año, el escudo de armas sufre una importante modificación: "La supresión de la celada de acero bruñido con el penacho de plumas por la corona Real.

Texto íntegro del escudo de armas que se encuentra actualmente en las dependencias del Excmo. Ayuntamiento de Garciaz. Se posee un certificado expedido por D. Luis Rubio y Ganga Yarto y Brú en el que se da fe y testimonio de lo siguiente:

 

 

ESCUDO DE ARMAS DE LA MUY ILUSTRE VILLA DE GARCIAZ

Certificamos y hacemos entera fe y testimonio: Que el anterior Blasón de Armas compuesto de un cuartel en esta forma: En campo de plata tres barras rojas con veinticuatro arinias de sable, orlado con el lema Potius mori quam fedari, y todo ello surmontado del morrión de acero bruñido con el correspondiente penacho de plumas es el que pertenece a la muy Ilustre Villa de Garciaz de la provincia y Audiencia territorial de Cáceres, partido judicial de Logrosán, Diócesis de Plasencia y Capitanía general de Extremadura.

Su primitivo origen, se pierde en la oscuridad de los tiempos, habiéndosele concedido en el año 1566 el privilegio de Villazgo mereciendo la atención del Cardenal Gutiérrez Vargas de Carvajal el cual mandó levantar su templo que es de superior construcción y está dividido en dos naves que le dan apariencia de vasta fábrica.

Del mismo modo que de otras importantes poblaciones pertenecientes a la noble región de Cáceres se tiene noticia de haber sido uno de los pueblos que ayudaron al Corregidor de Plasencia en 1493 para invadir la jurisdicción y abrogarse la de la justicia de Garganta de Olla, acto que realizaron a la voz de ¡Viva el Rey! no sin antes sostener encarnizada lucha que fue menguada por los refuerzos que recibieron de Don Fernando de Toledo. Donde de Oropesa, y mandados por su hermano Don Francisco, que son este motivo dicha prueba de ser esforzado caudillo y muy hábil en el manejo de las armas. Estos actos de fidelidad, nobleza y arrojo, se patentizan en el Escudo de Armas de la Villa que nos ocupa, que no otra cosa representan en simbólico lenguaje las piezas y colores de armería de que se compone dando a entender que es patrimonio de estos vecinos, la elevación de sus acciones y el arrojo y bravura que simbolizan las rojas barras de su Blasón...
Cuyo escudo de Armas es el que corresponde y debe usar el Muy Ilustre Ayuntamiento en representación de la referida Villa de Garciaz, compuesto en la actualidad de los señores siguientes: Alcalde –Presidente D. Buenaventura Abril Figueroa, Teniente-Alcalde D. Francisco Cuadrado Díez; 2º D. Juan Pizarro Piñas, Síndico D. José Gil Becerra, Concejales, D. Francisco Díez y Díez, D. Juan Diego Vegas Morales, D. Francisco Carrasco Fernández, D. Buenaventura Redondo Teno, D. Juan Isidoro Teno Carrasco, siendo Secretario el Sr. D. Florencio Sánchez Redondo.

Y para que conste damos el presente Real Despacho de Blasón, en nombre de S.M.C. el Rey (g.D.g) del que queda tomada razón en el real Archivo de nuestro cargo, firmándolo de nuestra mano y sellándolo con el de nuestras armas, en esta Imperial, Coronada y muy Bervial Villa de Madrid a 11 de Junio de 1906.

 

El siglo XIX está marcado por las luchas sociales, ya que en los años comprendidos entre 1.835 y 1.848 ambos incluidos se producen asaltos al pueblo por parte de pequeñas partidas armadas.

La guerra civil es un periodo que marcó las vidas de muchas personas, es una etapa muy sangrienta y dura para los garcieños. Garciaz se convirtió en un pueblo castigado severamente en los primeros meses de contienda. Concretamente el 10 de agosto tuvo lugar el primer suceso donde varias personas perdieron la vida. Los sucesos continuaron en la tarde del 12 de septiembre donde fueron fusilados gran número de personas. Los fusilamientos se sucedieron durante todo el mes de septiembre. A partir del mes de octubre descendieron considerablemente, aunque continuaron produciéndose fusilamientos aislados. Aproximadamente medio centenar de víctimas perdieron la vida como consecuencia de estos acontecimientos.
Para rememorar estos hechos y tener siempre presente a los caídos en la guerra civil se levanta la Cruz de los Caídos, situada en la Avda. de la Glorieta.